martes, 27 de octubre de 2015

Berenjenas rellenas de carne

La berenjena es una hortaliza que permite multitud de preparaciones (hace poco publicamos los sandwiches de berenjena con queso de tetilla), tan es así, que en Siria la expresión "es como la berenjena" se utiliza para indicar que una persona siempre esta a disposición de los demás. En cualquier caso es barata, y aunque no es muy rica en nutrientes o fibra, tampoco tiene calorías (ojo, si no las freímos y las bañamos en miel de caña :)).
Detalle de las berenjenas rellenas de carne listas para comer

Ingredientes

Para cuatro comensales:
- Dos berenjenas medianas (media berenjena por comensal)
- Carne para rellenar. Yo utilizo esta receta de salsa boloñesa
- Queso para gratinar. Sirve cualquiera que sea de vuestro gusto.

Elaboración

Para preparar las berenjenas rellenas de carne, primeramente hay que hacer la carne para el relleno. Aquí tenéis las indicaciones para hacerla, que es la misma receta que yo utilizo otros platos a la boloñesa o la lasaña. La única diferencia en este caso, es que también añado los recortes de vaciar las berenjenas.

Encendemos el horno a 180-200 grados. Partimos las berenjenas por la mitad y las “vaciamos” dejando 1 - 1,5 cm de carne pegada a la piel. Hay utensilios específicos para esta labor, pero se puede hacer con un cuchillo pequeño y afilado (una puntilla). Como ya he dicho, para aprovechar la carne de las berenjenas sobrante de vaciarlas, la pico en trozos pequeños y la incorporo a la carne (al tiempo que la cebolla).

Una vez vaciadas, las salamos por dentro y las rellenamos con la salsa boloñesa.
Rellenando las berenjenas vaciadas con la salsa boloñesa

Las vamos colocando en una fuente de horno. En la fuente añadimos uno o dos dedos de agua y lo metemos al horno (ya caliente a 180-200 grados) durante unos 25 minutos. 

Si vemos que se nos están quemando por la parte superior y todavía no están hechas, las podemos tapar con un papel de aluminio, controlado siempre que no se queden secas. Si es necesario, añadimos más agua a la fuente.

Las berenjenas están asadas cuando pierdan la consistencia y se queden un poco “chafadas”. También podemos probar con un cuchillo de mesa, que debe entrar mu fácilmente en el borde (sin atravesar la piel). En ese momento las cubrimos con el queso rayado y a gratinar.

¡Listas para comer!
Berenjenas gratinadas listas para comer en el plato

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2 comentarios:

  1. ¡Están buenísimas! Se parecen mucho a como las preparo en casa. Yo las horneo sin vaciar, dándoles unos cortes en cada mitad, se quedan muy blanditas y nosotros nos las comemos con la piel. Aunque tengo que decir que nos gustan más fritas, pero claro, como bien dices bastante más calóricas.

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    1. Pues si, cortadas muy finas, fritas, crujientitas y con unos hilos de miel de caña... son un auténtico pecado. Pero asadas, con relleno al gusto, también están bastante buenas y son más "equilibradas". Gracias por participar Isabel.

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